Psicología aplicada al deporte

En una final, la diferencia entre el primero y el último no es la condición física. Todo el que está allí es talentoso, rápido, ágil, resistente, fuerte... pero sólo uno sábe que va a ganar, y lo hace. Para ser el número uno hay que creerselo, y para creer hay que entrenar la mente tanto como el cuerpo. Es el instrumento más preciado con el que cuentan los deportistas y cualquier persona.